Venado Tuerto

Votamos en Santa Fe… no en Buenos Aires

ANALISIS

El mundillo político y, en particular, los encuestadores, saben que las mediciones más ajustadas recién se pueden hacer en los últimos 15 días de campaña preelectoral, porque antes es muy amplio el margen de indecisos, pero la situación se vuelve más alarmante cuando algunos desprevenidos venadenses -que no son pocos- abren debates en bares y cafés sobre la conveniencia de votar por Cristina, Bullrich, Massa o Randazzo en las próximas elecciones legislativas, sin reparar que -por más importante que fuere- en esa compulsa de senadores votan los residentes en la provincia de Buenos Aires, y no los de Santa Fe. Sin dudas que la madre de las batallas -donde decide el 38 por ciento del electorado argentino- concentra la mayor parte de las miradas, porque así lo imponen las circunstancias políticas, aun cuando se descuenta que en la sumatoria nacional el triunfador será el frente oficialista Cambiemos, por el sólo hecho de presentar nóminas en todos los distritos. Sin embargo, el regreso de la ex presidenta Cristina Fernández le dio a las elecciones bonaerenses de senadores -y también de diputados- una especial valoración para los grandes medios de comunicación, que en las cuatro semanas que restan de campaña, las transformarán en un bombardeo informativo, hasta el punto tal de relegar a un segundo plano a las demás contiendas electorales. Luego de la indispensable catarsis contra la macrocefalia porteña y del Gran Buenos Aires, a la cual alimentaron distintos presidentes de la Nación de origen provinciano -solamente Alfonsín se atrevió a promover el traslado de la Capital, aunque sin éxito- y del obsceno direccionamiento de los contenidos periodísticos que ejecutan los medios porteños de proyección nacional -por estrategias de mercado-, cabe preguntarse qué hacemos los venadenses y el conjunto del sur-sur santafesino para huir de esa concentración que, literalmente, nos excluye del mapa político, pues si bien hay condiciones estructurales que vuelven irresistible al puerto de Buenos Aires, también en Santa Fe hay algo por hacer. Salvo el caso de Agustín Chivo Rossi, conocido por su papel como jefe del bloque kirchnerista de diputados nacionales y después en su paso por el Ministerio de Defensa (también en este caso por la gran popularidad que le brindaban los medios en Ciudad de Buenos Aires), y la mediática Amalia Granata, los demás candidatos provinciales no son caras familiares para esa ancha franja poblacional que visualiza en Rosario el norte santafesino. Y hoy esta afirmación cabe tanto para el postulante del oficialista Frente Progresista, Cívico y Social, Luis Contigiani (ministro de la Producción); el referente de la oferta de Cambiemos, Albor Cantard (subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación); la ex jueza penal que se opone a Rossi en la interna del Frente Justicialista, Alejandra Rodenas; y hasta el periodista Carlos del Frade, del Frente Social y Popular, sólo por mencionar las fuerzas con mayores expectativas de repartirse las nueve diputaciones que se resolverán el 22 de octubre. Sucede que, desde el punto de vista político y comunicacional, a los venadenses siempre nos quedó lejos cualesquiera de los centros de decisión santafesinos; sólo Rosario, desde su condición de inmensa urbe a nivel nacional, consiguió obtener una porción del poder político que tradicionalmente monopolizó la ciudad de Santa Fe, incluyendo la apertura de una delegación de la Casa Gris en la Chicago argentina y, por supuesto, el desembarco de sucesivos socialistas rosarinos (nativos o por adopción) como inquilinos del Sillón del Brigadier. Sin embargo, en los departamentos más australes de la provincia, ya desde hace largos años se imponen en las preferencias los invasivos medios porteños, en detrimento de los santafesinos y los rosarinos, donde las causas políticas, económicas y culturales son múltiples y complejas de profundizar en unas pocas líneas. Como atenuante, cabe destacar que el gobierno provincial le dio vida en septiembre último al canal público de Santa Fe, la señal 5R TV, con estudios centrales en la localidad de Recreo y sostenida expansión para cubrir toda la provincia, en busca de acercar a las distintas regiones entre sí y consolidar una identidad santafesina que aúne a los 365 distritos. Es, cuanto menos, una apuesta ambiciosa para superar este desmembramiento, que también los legisladores de General López intentan aliviar con la insistente divulgación de los temas provinciales, sobre todo de los que conciernen a la región. No obstante, habrá que recorrer un largo camino todavía para que el conjunto de los santafesinos atienda más a las resoluciones del gobierno provincial (Casa Gris y Legislatura), que a las problemáticas de la inseguridad, los baches o el metrobús en las inmediaciones del Obelisco o de la populosa La Matanza, que irrumpen en los medios que consume la mayoría de la población del sur-sur, a veces por una decisión propia, y en la mayoría de los casos por un abuso de posición dominante en menoscabo de los medios regionales. Quizá entonces los candidatos santafesinos sean tan o más conocidos que los que la ciudad o la provincia de Buenos Aires imponen al resto de la Argentina -desde el despotismo unitario- como si fueran postulantes presidenciales en campaña.

Juan Franco 

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