Internacionales

Fiscal dice que mintió el empresario que acusó a Lula y Rousseff

FALLAS EN EL SISTEMA DE DECLARACIONES

El fiscal Iván Marx informó que no se pudo comprobar la denuncia del empresario Joesley Batista contra los ex presidentes Lula da Silva y Dilma Rousseff. El empresario había señalado que los ex mandatarios tenían una cuenta en el exterior donde recibían aportes del frigorífico JBS. De comprobarse que Batista mintió se comenzaría a analizar la modificación del sistema de delaciones premiadas. 

Las delaciones premiadas de los ejecutivos del frigorífico JBS corren el riesgo de ser suspendidas en caso de que se confirme la inexistencia de cuentas en el exterior que fueron atribuidas a los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, advirtió ayer un fiscal.
La fragilidad documental de las delaciones premiadas para obtener la libertad de los empresarios delatores de políticos también tiene su capítulo en el caso de la constructora Odebrecht, en el que 77 ejecutivos confesaron pago de sobornos y de donaciones ilegales de campañas para permitir la liberación del heredero del gigante de la obra pública brasileña.
El caso más reciente es el que involucra a los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, ya que no hay vestigios ni documentos ni pruebas de que tuvieran una cuenta en el exterior a disposición para recibir dinero del frigorífico JBS, como relató ante la fiscalía el delator Joesley Batista, libre de culpa y cargo.
“Si se comprueba que Joesley Batista mintió sobre esas cuentas, la Procuración General de la República deberá evaluar las sanciones en el ámbito de las delaciones premiadas”, dijo el fiscal Iván Marx, quien tiene a cargo la parte de la denuncia referente a Lula y a Rousseff.
JBS hizo una monumental delación premiada que aún conmueve al país, sobre todo porque además de relatar donaciones ilegales de campaña contó que soborna desde 2010 al presidente Michel Temer y a su grupo político.
Incluso grabó clandestinamente a Temer en marzo pasado, acto que le valió un acuerdo con el procurador general, Rodrigo Janot, para mantenerse en libertad mientras que a Temer le produjo una denuncia por corrupción pasiva, rechazada por la Cámara de Diputados la semana pasada por la mayoría oficialista.
En medio de las delaciones sobre financiamiento ilegal y sobornos a 1.800 políticos, el dueño del mayor frigorífico del mundo dijo que tenía una cuenta en el exterior con 150 millones de dólares destinados a los ex presidentes Lula y Rousseff que administraba el ex ministro de Hacienda de ambos, Guido Mantega.
Con el correr de las investigaciones, Batista admitió que la referida cuenta estaba a su nombre y el fiscal Marx descubrió que el dinero de esa cuenta era abastecido por valores que el mismo empresario retiraba de Brasil, como parte del lucro de sus operaciones comerciales.


Comentarios