Internacionales

Vázquez dice que no puede echar a Sendic

URUGUAY

El presidente uruguayo, Tabaré Vazquez, subrayó que no tiene potestades constitucionales ni legales para echar o pedirle la renuncia al vicepresidente Raúl Sendic, quien afronta una investigación por presunto uso indebido de una tarjeta corporativa cuando estaba al frente de la petrolera estatal Ancap.


En una entrevista publicada ayer por el semanario local Búsqueda, Vázquez recordó que “felizmente”, en Uruguay “se respeta la separación de poderes” y que él, como presidente, no puede sacar al vicepresidente porque estaría asumiendo potestades que le corresponden al Poder Legislativo. 
“Será una decisión personal. Yo no tengo potestades ni constitucionales ni legales. (En Uruguay) ningún presidente puede destituir a un vicepresidente, no lo puede hacer”, explicó.
El Tribunal de Conducta Política de la coalición de izquierdas oficialistas, Frente Amplio, y la Junta de Transparencia y Etica Pública de Uruguay (Jutep) analizan los gastos que hizo Sendic con una tarjeta corporativa de Ancap, ente del cual fue vicepresidente entre 2005 y 2009 y presidente entre 2009 y 2013.
Además, la Justicia uruguaya investiga presuntas irregularidades durante su gestión en Ancap.
“Veremos lo que dice el Tribunal de Conducta Política, veremos lo que dice la Justicia y bueno, si él presenta la renuncia la estudiaremos”, indicó Vázquez.
Asimismo, recordó cuando en 1996 el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio analizó una actuación suya en el Instituto de Oncología del Ministerio de Salud Pública por una acusación de comprar equipos a una empresa integrada por uno de sus hijos, algo por lo que al final no fue apercibido.
“Si no, yo me hubiera ido”, afirmó Vázquez en referencia al caso de que el Tribunal hubiese fallado en su contra.
El presidente dijo también que la situación por la que está pasando Sendic es “delicada” y “sería” institucionalmente pero que “también es grave por otras consideraciones” más allá de lo que se resuelva sobre su actuación porque hay un “encarnizamiento brutal contra la persona”.

Comentarios